lunes, 22 de enero de 2024

"Competitividad para un Turismo Sostenible en la Capital" | Columna 49 Haciendo Ciudad



En Guanajuato Capital, se ha impulsado al turismo como motor para el crecimiento económico, promoviendo la ciudad como un destino cultural que atrae a visitantes debido a sus características de excepcionalidad, reconocidas internacionalmente desde 1988 como Ciudad Patrimonio de la Humanidad. 


Sin embargo, la actividad turística cultural está generando diversas tensiones, e incluso comienzan a existir evidencias de que el modelo de negocio anclado solo a visitar superficialmente los sitios patrimoniales comienza a dar señales de agotamiento.

 

Foto: Milenio
Tan solo el año pasado finalizó con una nueva controversia entre los empresarios que se dedican al servicio turístico y el gobierno municipal, debido a sus diferencias en cuanto a los resultados obtenidos en la temporada de invierno. Los primeros hablan de una ocupación hotelera por debajo del 30%, que es muy poco para una temporada alta. Mientras que la autoridad municipal se refiere a la cantidad de personas en las calles o las entradas al Museo de Momias.

Claramente las cifras no coinciden porque no existe un método común, con un mínimo de rigor estadístico, para poder obtener información confiable que permita conocer los resultados reales. Es decir, cada uno tiene “otros datos”.

 

Pero, aun así, se puede observar que existe una tendencia a la baja, tal vez no en el número de visitantes, pero sí en los beneficios que se esperarían para el sector formal de la industria turística local.

 

Dejando de lado los factores externos que han impactado al sector turístico en general en el Estado, como la pandemia, la inseguridad, o las diferencias políticas que existen con la Federación, es conveniente comenzar a asumir una postura crítica para revisar la estrategia local.

 

Si no se atienden los cambios y desplazamientos que ocurren en el mercado de forma permanente, existe el riesgo de que el turismo deje de ser uno de los componentes clave para el desarrollo de la ciudad.


La tendencia mundial: el turismo sostenible

 

Después de COVID-19 y la crisis más grave que ha vivido el mercado turístico a nivel global, las directrices de la gestión turística se alinearon hacia una sola misión: el turismo sostenible

 

De acuerdo a la agencia mundial, World Tourism Organization (UNWTO), las prácticas de gestión sostenible se aplican a todas las formas de turismo en todos los tipos de destinos, incluidos el turismo de masas y los diversos segmentos turísticos.

Extrapolando la definición de desarrollo sostenible hacia el turismo, para que exista una gestión sostenible tiene que existir un equilibrio entre los aspectos medioambientales, económicos y socioculturales. 

 

En el Estado de Guanajuato, la política turística ha comenzado por modificar su estrategia primero hacia una promoción de los segmentos turísticos, apostando por la diversificación. Y, en los últimos dos años, por incorporar los principios de sustentabilidad a través de la acreditación y estímulos a los prestadores de servicios que incorporan prácticas de cuidado al medio ambiente y responsabilidad social.

 

El liderazgo del Consejo de Promoción Turística de Guanajuato Capital

 

Foto: Facebook Juan José Álvarez Brunel
En la capital, desde hace años se tomó la decisión de crear una alianza entre la iniciativa privada y la autoridad a través de la creación de una Oficina de Congresos y Visitantes, que posteriormente evolucionó hacia un modelo más completo como es el Consejo de Promoción Turística.

Este Consejo @GtoCapitalTur que integra a los principales sectores del turismo local como hoteles, restaurantes, transportistas, operadores, etc; está comenzando un proyecto de desarrollo turístico con visión hacia 2030, acompañado de una institución educativa que facilitará su metodología de planeación estratégica para el desarrollo del plan de trabajo.

 

El proyecto está en su fase inicial y seguramente, además de hablar de proyectos clave, deberán de atenderse variables indispensables para un servicio de calidad como las necesidades de formalización, capacitación, sustentabilidad, empleabilidad, entre otros.

Con este tipo de esfuerzos la iniciativa privada da un paso al frente y asume un rol protagónico en el establecimiento del rumbo estratégico para el futuro del turismo en la ciudad.

 

La función de la autoridad local en la gestión del turismo sostenible.

 

Foto: Observatorio Turístico
Creo firmemente que el futuro de los gobiernos, a cualquier nivel y de cualquier color, debe ser la democracia participativa. Esto es, que los ciudadanos asuman el liderazgo de la agenda a través de múltiples mecanismos de participación, no solo consultivos o deliberativos, sino con la capacidad de tomar decisiones.
 

Para lograr una gestión de turismo sostenible, se necesita crear un ecosistema donde cada actor sea interdependiente y se conforme una verdadera cadena de valor para el sector.

 

En ese sentido, la autoridad local ciertamente no le corresponde ser organizador de eventos, ni seleccionar una única manera de entender el turismo con una visión reduccionista de entretenimiento. Al Municipio le toca participar creando condiciones para que el destino sea competitivo.

 

De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad A.C., (IMCO), la competitividad de una ciudad se define por su capacidad para generar, retener y atraer talento e inversión. Es de esa forma que los gobiernos de las ciudades pueden ser catalizadores del cambio.

 

El índice de competitividad urbana mide indicadores como la digitalización, conectividad, diversificación de la economía, fuerza del mercado laboral formal, seguridad, la calidad de los servicios públicos, entre otras variables.

 

Un gobierno municipal puede incidir si diseña políticas, no para atraer turistas, sino para maximizar la productividad, el retorno sobre la inversión, la conservación sostenible del patrimonio y el bienestar de sus habitantes.

 

Así que, para fortalecer y contribuir al futuro del turismo en Guanajuato Capital, es importante avanzar juntos hacia un turismo más social y sostenible, digitalizado y de mayor valor añadido. 

 

Esto no se podrá hacer sino se piensa en nuevas maneras de liderar la gestión del destino con un marco regulatorio moderno, inteligencia e innovación, reconociendo los límites, y atendiendo la degradación del patrimonio para recuperar la importancia de su conservación pensando en las siguientes generaciones.

 

#HaciendoCiudad

#TurismoSostenible

#GuanajuatoCiudadPatrimonio




lunes, 16 de octubre de 2023

"Inteligencia Prospectiva: entre el presente y el futuro" | Columna 48 Haciendo Ciudad



En esta cita de 1999, el padre del pensamiento complejo, Edgar Morin, ya anticipaba la necesidad de educar y trabajar para construir un “futuro viable”. 
 
En su momento, se trataba de una propuesta revolucionaría, ya que cuestionaba los estilos de vida, los paradigmas tradicionales de pensamiento lineal y la necesidad de visibilizar las necesidades de las siguientes generaciones para dirigir nuestras sociedades hacia el desarrollo sostenible.
 
Pero cuando suponíamos que la crisis por COVID-19 sería el detonante de cambios profundos para la humanidad, parece que había una urgencia mayor por “recuperar” los planes, procesos, intereses y actividades que habían quedado en pausa, antes que detener el ritmo para reflexionar, elegir y transformar las premisas y conductas que nos condujeron hasta ese momento de desequilibrio, duda y dolor.
 
En el contexto de #HaciendoCiudad es pertinente hablar de inteligencia prospectiva aplicado al diseño de la ciudad del mañana, ya que participo de la idea de que las ciudades son el “Habitus” por excelencia. Es decir, más que un territorio delimitado, se trata de un espacio urbano donde se conecta, entrelaza e interactúa todo aquello que da sentido a una comunidad humana. 
 
Y como una de las propuestas originales de este blog es participar desde la perspectiva GloCal (pensar global para actuar local), comienzo desde un abordaje general:
 

El mundo VUCAH
 
Derivado de estas reflexiones, los científicos sociales acuñaron el concepto de mundo VUCA para ofrecer un modelo que permitiera una aproximación para comprender el entorno global, sobre todo para las empresas.
 
VUCA es un acrónimo que refiere a que el mundo se comporta de una manera Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo.
 
En últimas fechas se le ha agregado una H al final para incorporar también el elemento de la Hiperconectividad, que refiere al uso de dispositivos tecnológicos incorporados en la gran mayoría de las actividades humanas de forma cotidiana.
 

Del mundo VUCAH al BANI 
 
La evolución del concepto VUCAH se da a partir del proceso de desconfinamiento posterior al COVID, e implica la “actualización” de los componentes para referirse a la multi citada “nueva realidad”:
 
BANI es un constructo del antropólogo y futurólogo Jamais Cascio (Facing the Age of Chaos, 2020), que refiere a un mundo Frágil (Brittle), Ansioso (Anxious), No lineal (Non – linear), e Incomprensible(Incomprehensible).
 
¿Qué es la Prospectiva?
 
Ante estos escenarios surge la prospectiva como disciplina que supone una actitud seria, con rigor y método científico para analizar, construir, deconstruir y reconstruir la realidad.
 
Como lo refiere la Dra. Guillermina Baena Paz, que a mi juicio es una de las pioneras de la planeación prospectiva en México; se trata de una aproximación social que se diferencia del pensamiento positivista dominante, ya que implica crear modelos holísticos e integradores para “conciliar la realidad con la utopía”.
 
Se trata de una ciencia aplicada cuyo objeto es planear el futuro. 
 
No de adivinar, ni suponer, sino de desarrollar visiones de futuro, que considero es la aportación más valiosa de este abordaje, ya que pone en evidencia la necesidad de hablar de múltiples futuros posibles, probables o preferibles, en lugar de pensar en único destino.
 
La construcción de escenarios
 
Los escenarios son guiones que describen caminos alternativos hacia un futuro posible apoyado en hipótesis razonables. 
 
Son construcciones intelectuales que ayudan a comprender lo que puede ocurrir, no lo que va a ocurrir, ni lo que debe ocurrir, ni lo que la gente quiere que ocurra.
 
Y para poder construir y evaluar estos escenarios es necesario plantear técnicas y estrategias como matrices de incertidumbres, arquetipos, análisis de horizontes, teorías del cambio, futuros alternos, entre otros. 
 
Metodología para la planeación prospectiva en las ciudades
 
Si no hay dirección para el futuro, dice Godet (2001), el presente estará vacío de significado. 
 
La necesidad de construir un futuro deseado para la ciudad, antes de planificar cualquier horizonte, actividad o estrategia implica analizar todas las dinámicas y variables que suceden a nivel local, nacional, internacional para ver dónde queremos estar.
 
Por eso he defendido que, en una metodología prospectiva, lo más importante es plantearnos las preguntas correctas, ya que serán las guías para descubrir y. construir las respuestas que necesitamos.
 
Conforme los retos de nuestro tiempo se hacen más complejos, más esfuerzos debemos hacer en sintetizar, visualizar y aproximar la información.
 
Por tanto, lo primero que debe hacerse en una planeación prospectiva es debatir ampliamente qué se quiere lograr para una construcción social del futuro, en temas tan variados como: innovación, desarrollo económico y social, política, gestión del agua, educación, planificación territorial, agricultura, alimentación y empleo, etc.
 
Luego, ésta agenda debe ser socializada y consensuada a través de una serie de estrategias de interacción constructiva y de participación.
 
Finalmente se elabora un plan estratégico.
 

Inteligencia prospectiva para la ciudad del mañana
 
Cuando se habla de una Ciudad del Futuro la mayoría piensa casi en exclusiva en la implementación de soluciones tecnológicas para mejora de los servicios públicos. 
En realidad, el diseño de una Ciudad del Futuro implica atender la posibilidad de ser un centro de pensamiento prospectivo que recopile la imaginación, la empatía, y la creatividad para reinventar la relación de la ciudad a escala humana en armonía con sus recursos naturales.
 
Las crisis nunca habían sido tantas y simultáneas, y parece que se siguen multiplicando sin solución.
 
Para el caso propio, nuestra Capital ya convive en el presente con muchos problemas estructurales como la escasez del agua, la movilidad urbana, los residuos sólidos, la contaminación de aire, inseguridad, falta de oportunidades laborales, etc. 
 
Sin embargo no podemos permitir que resolver el presente nos consuma. O como decimos en planeación estratégica, no debemos darnos el lujo de “que lo urgente se coma lo importante”.
 
Cuando hablamos de planear hacia el futuro no hay respuestas definitivas sobre lo que tendremos que enfrentar en 20 o 30 años. 
 
Iniciando el último trimestre del año 2023, instrumentos como la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030 de la ONU, ya se quedan cortos como referencias para realizar ejercicios prospectivos para nuestro futuro común.
 
Es necesario incorporar a la discusión el plantemiento de distintas hipotesis y horizontes. También estudiar y atraer las tendencias que puedan ser consideradas dentro de un modelo propio. 
 
Ya no podemos seguir empantanados en discusiones estériles por tratar de imponer una razón. En el tiempo presente, esto ya no se trata de un problema político, sino de supervivencia. 
 
Sería un gran error arruinar el presente, recordando un pasado que ya no tiene futuro 
 
En #HaciendoCiudad la pregunta pertinente sigue siendo la misma: ¿cómo deseamos vivir?
 
#HaciendoCiudad
#InteligenciaProspectiva
#DiseñoDelMañana



lunes, 4 de septiembre de 2023

"Una mirada a los retos del nuevo ciclo escolar" | Columna 47 Haciendo Ciudad


Este mes inicia un nuevo ciclo escolar envuelto en una gran polémica derivada de la distribución de los nuevos textos gratuitos de la Secretaría de Educación, que ha sido ampliamente analizada y discutida en medios de comunicación y redes sociales.

Sin embargo, este componente solo se suma a muchos otros factores que continúan siendo críticos para un país que anhela el mejor futuro para las siguientes generaciones y que fueron evidenciados por la Pandemia COVID-19.

Existen problemas estructurales en el sistema educativo mexicano como el rezago educativo, el abandono escolar, la cancelación de las escuelas de tiempo completo, la falta de capacitación y actualización docente, la carencia de infraestructura educativa adecuada, el aumento acelerado de la brecha digital, la inclusión escolar, etc.

Para darnos una idea de la dimensión que impacta la toma de decisiones de las políticas educativas, solo mencionare que, en México, de acuerdo a los registros oficiales, existen 34 millones de estudiantes participando dentro del sistema educativo nacional.
Tan solo en el Estado de Guanajuato, la semana pasada iniciaron 1 millón 220 mil 024 estudiantes del nivel básico.

Así que comparto algunas líneas reflexivas para este nuevo período escolar esperando contribuir al debate educativo desde un enfoque ciudadano:

Nueva Escuela Mexicana (NEM)

En el contexto Post-COVID se presenta el proyecto educativo de la 4T denominado “Nueva Escuela Mexicana”, que se instrumentaliza principalmente en planes y programas de estudio y los libros de texto que los acompañan (DOF19/8/2022)


Toda la arquitectura pedagógica de la reforma educativa se centra en la misión de abandonar el paradigma de educar por competencias (conocimientos, habilidades, actitudes y valores), para adoptar una educación centrada en la comunidad.

Para lograrlo, la propuesta del modelo educativo de la NEM, busca promover tres estrategias: el establecimiento de cuatro campos formativos a través de proyectos (pedagogía), el rediseño de la currícula escolar (contenidos) y otorgar mayor autonomía al docente (didáctica).

Este enfoque de Educación Comunitaria, si bien tiene muchos elementos valiosos, está lejos de ser una aproximación innovadora, ya que abandona la idea de formar sujetos capaces de participar de un mundo global con conciencia planetaria por atender el contexto más inmediato (comunidad) a través de un discurso nacionalista.

Está basada en referentes teóricos de la pedagogía crítica como Paulo Freire, Henry Giroux y Peter McLaren, que realizan todos sus desarrollos en las épocas de los 70 ́s.

Es decir, para modelos teóricos de una realidad de hace más de 50 años. Y por tanto, es, en ese sentido: “la vieja nueva escuela mexicana”, cómo la llamó atinadamente el Doctor Martín López Calva, decano de humanidades en la UPAEP.

Hacia dónde va la educación en el Mundo


La UNESCO, al mismo tiempo que en México se presentaba la NEM, hacia público el informe de la Comisión Internacional sobre los Futuros de la Educación que se basa en dos principios:

1. Garantizar el derecho a una educación de calidad a lo largo de toda la vida.

2. Reforzar la educación como un esfuerzo social compartido para crear futuros que sean compartidos e interdependientes.

En países desarrollados como Finlandia, Japón, Francia, Suecia, Bélgica, Polonia, República Checa, Inglaterra, Escocia, Suiza, Países Bajos, Irlanda, Islandia, Noruega, Alemania, Rusia, China, Singapur, Hong Kong, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Canadá, Estados Unidos, Chile y Costa Rica; el modelo de la educación básica está centrado en la niñez (no en la comunidad), basados en competencias y con un enfoque de habilidades transversales tale como el pensamiento crítico, la solución de problemas, la creatividad, el cuidado de la naturaleza, el apoyo a la comunidad, el respeto cultural, la inclusión, la enseñanza basada en la ciencia.

Todos estos sistemas están diseñados en una estructura por asignaturas.

Conocimiento Pertinente

El padre del pensamiento complejo, Edgar Morin, en su obra “Los sietes saberes necesarios para la educación del futuro” (1999), incorpora el concepto de Conocimiento Pertinente.

Morin refiere que “el conocimiento de los problemas del mundo, por aleatorio y difícil que sea, debe ser tratado en distintos niveles y discutido en las aulas. Para que un aprendizaje sea realmente pertinente y relevante, siempre debe estar ubicado dentro de un contexto, en un marco global, con enfoque multidimensional, para el desarrollo de una inteligencia compleja.

Por tanto, es un reto de los educadores, abordar el proceso de enseñanza- aprendizaje superando las limitaciones del enfoque centralista de la NEM, para ofrecer conocimiento pertinente la realidad de las generaciones Centennials (adolescentes) y Alfa (niños y niñas).

Noam Chomsky, en la misma línea, señala que el objetivo general debe ser “enseñar a los niños a entender el mundo”.


El rol indispensable de los Padres de Familia

Existe muchísimas evidencias de que más allá de la acción de las escuelas en el proceso formativo de los estudiantes, es la influencia del entorno socio - cultural y la participación de los papás, los factores que determinan en mayor medida el desarrollo y el éxito de una persona en la vida.

Un buen rendimiento requiere no solo de una niña y/o niño inteligente, además de un maestro con vocación; sino principalmente de un ambiente sano de estímulos, presencias, encuentros y experiencias, que incluso le permitan no ser solo “bueno para la escuela”, sino para desempeñarse en distintos escenarios.

Como ejemplo este gráfico de la OCDE (2018), que promedia los resultados de 18 países, donde demuestra que los padres de familia que participan hablando con sus hijos de cómo les va en el colegio, cenando con ellos y hablando en general de sus vidas, obtienen mejores resultados que quienes les resuelven las tareas o les compran el mejor material didáctico posible.

Fuente: https://read.oecd-ilibrary.org/education/valuing-our-teachers-and-raising-their-status_9789264292697-en#page29

Por ello es indispensable que “los padres se incorporen de alguna forma a la educación, estar en contacto permanente en una complicidad con los profesores” (Savater, 2000).

Reflexión final

Como ciudadanos, padres de familia, estudiantes, habitantes de una ciudad que aspiramos a la utopía de un mejor mañana, no podemos permanecer indiferentes ante esta realidad. Debemos accionar con propósito, asumiendo el rol activo que nos corresponde, en lugar de delegar a otros la responsabilidad que conlleva educar a nuestros niños, niñas y adolescentes.

Es importante conocer, discutir, criticar, exigir. Pero es más importante aún participar activamente en el descubrimiento y desarrollo pleno de las potencialidades de cada aprendiente.

La mejor manera de aprender no es a través de textos, ideas estáticas o discursos vacíos, sino modelando conductas y comportamientos que serán el marco de referencia de las niñas y niños para asumir una actitud frente al mundo.

Ante tecnologías emergentes como la Inteligencia Artificial, es importante que los talentos y habilidades únicos de cada persona sean el centro del proceso educativo, con lo que los libros de texto y las evaluaciones serán cada vez menos determinantes para el desarrollo de la persona que es el fin último de la educación.

Educar es un acto de amor que permite contribuir a intervenir el futuro sembrando en el presente.


Nota personal:

Este blog lo escribo el día que estaríamos celebrando el cumpleaños no. 75 de mi padre, Pedro Martínez Pratz, rector fundador del proyecto educativo de la Universidad Santa Fe.
Sea entonces un breve homenaje a su vocación educadora y su visión empresarial cuyo legado ha trascendido al otorgar educación de calidad a miles de familias guanajuatenses.

#HaciendoCiudad 

#CiudadEducadora 

#SoñarYTrabajar



lunes, 10 de julio de 2023

"¿Es la capital una ciudad resiliente?" | Columna 46 Haciendo Ciudad

 

La ciudad de Guanajuato Capital acaba de vivir un episodio de crisis ambiental muy relevante con el incendio en el Basurero Municipal, el pasado 02 de mayo.
 
Un siniestro que evidenció las condiciones irregulares del sitio, dado que no cumple con las especificaciones mínimas para el confinamiento controlado en el manejo de residuos sólidos urbanos, que se señalan en la Norma Oficial Mexicana NOM-083 de la SEMARNAT (2003).
 
Ahora, pasado el desastre, es claro para todos que pudo haberse prevenido, ya que el problema no es reciente. La investigación que realicé para presentar mi posicionamiento ante el Ayuntamiento de Guanajuato y gestionar recursos económicos para invertir en este mismo año, me llevó a encontrar datos de las primeras intervenciones que se realizaron en el 2000 para tratar de reconvertir un tiradero a cielo abierto en un relleno municipal.
 
Es decir, durante más de 20 años, tanto Gobierno como ciudadanía, fuimos conscientes de que existía un riesgo latente, que no se atendió con la suficiente fuerza que nos merece la salud del ecosistema llamado Guanajuato Capital.
 
Los franceses tienen una expresión muy popular para esta postura: “laissez faire”, que de manera coloquial se interpreta como “dejar hacer, dejar pasar”. 
 
Está claro que el incendio, que duró cerca de 5 semanas hasta lograr un 99% de liquidación, tiene muchos responsables que fueron trasladando el problema al NO considerarlo una prioridad en la agenda pública,
 
Hemos llegado al punto de no retorno, donde ya tenemos un consenso del proyecto que se tiene que
ejecutar, las etapas para llevarlo a cabo y se ha aprobado un presupuesto inicial para invertir en una solución inmediata; pero que también contempla una visión a mediano – largo plazo, que ofrezca garantías de que no volverá a ocurrir un desastre similar.
 
En donde no tenemos claridad es en los impactos a la salud que implica haber respirado ese nivel de gases tóxicos durante este período.  O la contaminación que los lixiviados (agua que se desprende de la basura), han generado a los sistemas hídricos naturales de la ciudad durante años.
 
Sin embargo, no somos nuevos gestionando desastres en la comunidad.
 
Todavía encontramos por la ciudad evidencias de diversas inundaciones que han ocurrido en nuestro
territorio. Quizá la más grave que se tiene documentada es la de 1905 que provocó 54 personas fallecidas. 
 
Ahora, tenemos también una condición cada vez más preocupante, la escasez de agua. 
 
De acuerdo con el Dr. Eduardo Vidaurri, cronista municipal, en el documento “Brevísimos apuntes históricos sobre las sequías en Guanajuato”, existen registros que desde 1712 ya existía preocupación por la falta de lluvias en el territorio.
 
Para 1983, por mencionar un caso un poco más reciente:
“La lluvia fue escasa y los niveles de las presas disminuyeron sensiblemente, se presentaron algunas fallas en la presa de Mata y solo estaba activo un pozo de la batería de Puentecillas, el número 3. La crisis y el nerviosismo aumentaron, pronto se puso en funcionamiento el pozo número 2, pero seguía siendo insuficiente.
 
El presidente Municipal Rafael Villagomez, los clubes de servicio, los empresarios y la sociedad civil se dieron a la tarea de implementar una estrategia para surtir el agua con pipas en toda la ciudad. La preocupación se vivía en todos los sectores, los bomberos voluntarios de Guanajuato acarreaban el agua sin descanso.”
 
Así que, con este breve recuento, sirva este blog para plantear la siguiente reflexión: ¿la ciudad de Guanajuato Capital está preparada para prever, afrontar, aprender y adaptarse pensando en los futuros desastres? 
 

Derivado de la pandemia COVID-19 y la crisis que significó para la humanidad el confinamiento prolongado, la ONU creó un concepto que está difundiendo con gran fuerza para todas las urbes del planeta: Resiliencia Urbana
 
La hipótesis es relativamente fácil de comprender: se debe incrementar las capacidades de las ciudades para afrontar las nuevas realidades a las que nos enfrentamos. Para ello, se debe utilizar una visión holística donde no solo se prioriza proteger toda forma de vida, sino también los recursos naturales que se encuentran seriamente comprometidos por el cambio climático.

Usando pensamiento estratégico y prospectivo, implica que, de cada situación de desastre, ya sea por causas naturales u originada por el propio ser humano, no solo debe proteger o mitigar, sino también mejorar, restaurar y regenerar pensando en el futuro de la sociedad.
 
Así que la resiliencia aplicada a las ciudades, propone desarrollar nuevas competencias para reducir los riesgos y fortalecer la identidad de las ciudades con el objetivo de promover cambios positivos.
 
Y por competencias me refiero a estrategias planificadas, una metodología diseñada con objetivos claros, no a posturas improvisadas. 
 
Requerimos más personas e instituciones creando instrumentos técnicos para atender no solos los resultados inmediatos y tangibles, sino los impactos cualitativos que determinan la calidad de vida de las personas en conjunto con la convivencia de los entornos que nos dan cobijo.
  
Frente a los diferentes impactos naturales y las tensiones políticas de una comunidad que parece en eterna confrontación, es necesario un ejercicio de madurez colectiva. 
 
Problemas complejos como la movilidad sustentable, ordenamiento del territorio, gestión de residuos bajo un enfoque de economía circular, desarrollo económico, no se resolverán usando las mismas prácticas del pasado.
 
Guanajuato Capital tiene una de sus mayores áreas de oportunidad en esta consolidación de una nueva identidad basada en un modelo de ciudad para la gente, que ponga al centro a los sujetos que la habitan, y cuya agenda sea el mejoramiento de las condiciones de habitabilidad para mejorar la calidad de vida para quienes eligen este lugar para construir sus proyectos de vida.

 Una ciudad resiliente, es una ciudad que se adapta, aprende, se mueve, se integra y se reinventa para transformarse las veces que sean necesarias anteponiendo el bien superior de la comunidad.
 
Una ciudad así merece también un gobierno capaz de evaluar, planear, invertir y actuar para garantizar la continuidad de lo importante, mientras se atiende lo urgente. 

 
#HaciendoCiudad
#CiudadesResilientes
#ResilienciaUrbana




lunes, 29 de mayo de 2023

"Una nueva Marca Ciudad para los habitantes" | Columna 45 Haciendo Ciudad


Comúnmente se conoce el término de Marca Ciudad como una estrategia de marketing para promover una ciudad al exterior, y con ello atraer turismo o inversión, pensando en “fijarse en la mente del consumidor y evocar imágenes y sensaciones” (Forero, 2014).
 
Como lo he referido en anteriores publicaciones, actualmente esta lógica queda plenamente identificada en el Programa de Gobierno Municipal 2024 (PGM24), que a la letra dice en el primer renglón de la visión de esta Administración Municipal:  “Guanajuato Capital es el mejor destino turístico cultural de México…“ (pág. 65).

Es decir, se busca posicionar a Guanajuato como un destino turístico y cultural hacia el exterior, pensando en el paradigma económico tradicional que supone que a mayor atracción de capitales se generará mayor desarrollo en la ciudad. La tan usada “derrama económica”.
 
Sin embargo, la realidad nos interpela para cuestionar si en verdad el atraer más turistas a través de eventos y más oferta comercial, está siendo una estrategia sustentable y sostenible a través del tiempo, que permita cerrar las brechas de desigualdad que existen en la comunidad local.
 
En los modelos actuales que se ofrecen como alternativas para recuperar la ciudad existe también una estrategia ligada a los principios de inteligencia de mercados, pero orientada a una marca ciudadana.
 
Esto es, basado en principios de hermenéutica y fenomenología, proponer una iniciativa que haga sentido a los locales para proyectar hacia dentro el tipo de ciudad que desean. 
 
Para lograrlo se recurre a lo que Acosta (2012) llama “los vínculos profundos”. 
 
Más que un slogan o un diseño bonito, desde esta propuesta, lo que se busca es conocer cuáles son los imaginarios urbanos y utilizar esa riqueza subjetiva de las personas que habitan, experimentan, disfrutan o sufren, dentro del constructo que llamamos Ciudad. 
 
Basado en tres dimensiones, los vínculos profundos con la ciudad comprenden:
1.    Percepción colectiva
2.    Uso de la ciudad
3.    Y la construcción de nuevas mentalidades urbanas.
 
Podemos entonces identificar cómo perciben los ciudadanos su Hogar, pero, sobre todo, cómo les gustaría proyectar a través de nuevas miradas que pueden ofrecer las nuevas generaciones o las minorías que buscan ser visibilizadas e incluidas en el espacio público compartido.
 
Si logramos construir un modelo urbanístico ligado a nuestra historia y cultura, que sea capaz de inspirar y motivar a los distintos grupos de interés para recuperar la ciudad apostando por un futuro mejor para todos, estaríamos ante la posibilidad de diseñar una estrategia integral con la cual los guanajuatenses nos sintiéramos cómodos porque nos veríamos reflejados en ella.
 
Las ciudades son entes vivos, dinámicos, es una red de sistemas que de manera aislada no se logran comprender. Pero esta complejidad ha provocado que cada vez sea más difícil dialogar. Estamos desbordados de información, pero al mismo tiempo, la incapacidad de procesar tanta data por los sujetos, provoca que se tomen decisiones aisladas y que excluyen a un sector para favorecer a otros.
 
Cuando todos los actores sociales están luchando por sus intereses y ser escuchados, el Derecho a la Ciudad se vuelve una filosofía difícil de aterrizar, porque todos tenemos el mismo derecho.
 
Pero si recuperamos aquello que tenemos en común, podemos lograr puntos de encuentro. 
 
Por ejemplo, la necesidad de recuperar la ciudad para la gente, y no pensar primero en el disfrute del visitante; establecer como prioridad de la agenda pública mejorar la calidad de vida urbana; y definir políticas de desarrollo sostenibles en la búsqueda de mejorar los indicadores de prosperidad y competitividad aludiendo a la identidad propia. 
Logrando con ello que el habitante se vuelve el principal Brand Ambassador (embajador de la marca), como ha sucedido en múltiples casos de éxito en todo el mundo o en nuestro propio País (caso Mérida).
 
Necesitamos ciudadanos dispuestos a participar re-descubriendo, re-pensando y re-creando los atributos de la ciudad para identificar aquellos valores actuales que nos dan sentido e identidad, para posicionar una nueva imagen en el imaginario de los locales, que, estoy seguro, serían los principales promotores de una renovada condición de su ciudadanía porque estaríamos orgullosos de las condiciones para vivir en la ciudad que habitamos.
 
#HaciendoCiudad
#MarcaCiudad
#CityBranding