lunes, 16 de octubre de 2023

"Inteligencia Prospectiva: entre el presente y el futuro" | Columna 48 Haciendo Ciudad



En esta cita de 1999, el padre del pensamiento complejo, Edgar Morin, ya anticipaba la necesidad de educar y trabajar para construir un “futuro viable”. 
 
En su momento, se trataba de una propuesta revolucionaría, ya que cuestionaba los estilos de vida, los paradigmas tradicionales de pensamiento lineal y la necesidad de visibilizar las necesidades de las siguientes generaciones para dirigir nuestras sociedades hacia el desarrollo sostenible.
 
Pero cuando suponíamos que la crisis por COVID-19 sería el detonante de cambios profundos para la humanidad, parece que había una urgencia mayor por “recuperar” los planes, procesos, intereses y actividades que habían quedado en pausa, antes que detener el ritmo para reflexionar, elegir y transformar las premisas y conductas que nos condujeron hasta ese momento de desequilibrio, duda y dolor.
 
En el contexto de #HaciendoCiudad es pertinente hablar de inteligencia prospectiva aplicado al diseño de la ciudad del mañana, ya que participo de la idea de que las ciudades son el “Habitus” por excelencia. Es decir, más que un territorio delimitado, se trata de un espacio urbano donde se conecta, entrelaza e interactúa todo aquello que da sentido a una comunidad humana. 
 
Y como una de las propuestas originales de este blog es participar desde la perspectiva GloCal (pensar global para actuar local), comienzo desde un abordaje general:
 

El mundo VUCAH
 
Derivado de estas reflexiones, los científicos sociales acuñaron el concepto de mundo VUCA para ofrecer un modelo que permitiera una aproximación para comprender el entorno global, sobre todo para las empresas.
 
VUCA es un acrónimo que refiere a que el mundo se comporta de una manera Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo.
 
En últimas fechas se le ha agregado una H al final para incorporar también el elemento de la Hiperconectividad, que refiere al uso de dispositivos tecnológicos incorporados en la gran mayoría de las actividades humanas de forma cotidiana.
 

Del mundo VUCAH al BANI 
 
La evolución del concepto VUCAH se da a partir del proceso de desconfinamiento posterior al COVID, e implica la “actualización” de los componentes para referirse a la multi citada “nueva realidad”:
 
BANI es un constructo del antropólogo y futurólogo Jamais Cascio (Facing the Age of Chaos, 2020), que refiere a un mundo Frágil (Brittle), Ansioso (Anxious), No lineal (Non – linear), e Incomprensible(Incomprehensible).
 
¿Qué es la Prospectiva?
 
Ante estos escenarios surge la prospectiva como disciplina que supone una actitud seria, con rigor y método científico para analizar, construir, deconstruir y reconstruir la realidad.
 
Como lo refiere la Dra. Guillermina Baena Paz, que a mi juicio es una de las pioneras de la planeación prospectiva en México; se trata de una aproximación social que se diferencia del pensamiento positivista dominante, ya que implica crear modelos holísticos e integradores para “conciliar la realidad con la utopía”.
 
Se trata de una ciencia aplicada cuyo objeto es planear el futuro. 
 
No de adivinar, ni suponer, sino de desarrollar visiones de futuro, que considero es la aportación más valiosa de este abordaje, ya que pone en evidencia la necesidad de hablar de múltiples futuros posibles, probables o preferibles, en lugar de pensar en único destino.
 
La construcción de escenarios
 
Los escenarios son guiones que describen caminos alternativos hacia un futuro posible apoyado en hipótesis razonables. 
 
Son construcciones intelectuales que ayudan a comprender lo que puede ocurrir, no lo que va a ocurrir, ni lo que debe ocurrir, ni lo que la gente quiere que ocurra.
 
Y para poder construir y evaluar estos escenarios es necesario plantear técnicas y estrategias como matrices de incertidumbres, arquetipos, análisis de horizontes, teorías del cambio, futuros alternos, entre otros. 
 
Metodología para la planeación prospectiva en las ciudades
 
Si no hay dirección para el futuro, dice Godet (2001), el presente estará vacío de significado. 
 
La necesidad de construir un futuro deseado para la ciudad, antes de planificar cualquier horizonte, actividad o estrategia implica analizar todas las dinámicas y variables que suceden a nivel local, nacional, internacional para ver dónde queremos estar.
 
Por eso he defendido que, en una metodología prospectiva, lo más importante es plantearnos las preguntas correctas, ya que serán las guías para descubrir y. construir las respuestas que necesitamos.
 
Conforme los retos de nuestro tiempo se hacen más complejos, más esfuerzos debemos hacer en sintetizar, visualizar y aproximar la información.
 
Por tanto, lo primero que debe hacerse en una planeación prospectiva es debatir ampliamente qué se quiere lograr para una construcción social del futuro, en temas tan variados como: innovación, desarrollo económico y social, política, gestión del agua, educación, planificación territorial, agricultura, alimentación y empleo, etc.
 
Luego, ésta agenda debe ser socializada y consensuada a través de una serie de estrategias de interacción constructiva y de participación.
 
Finalmente se elabora un plan estratégico.
 

Inteligencia prospectiva para la ciudad del mañana
 
Cuando se habla de una Ciudad del Futuro la mayoría piensa casi en exclusiva en la implementación de soluciones tecnológicas para mejora de los servicios públicos. 
En realidad, el diseño de una Ciudad del Futuro implica atender la posibilidad de ser un centro de pensamiento prospectivo que recopile la imaginación, la empatía, y la creatividad para reinventar la relación de la ciudad a escala humana en armonía con sus recursos naturales.
 
Las crisis nunca habían sido tantas y simultáneas, y parece que se siguen multiplicando sin solución.
 
Para el caso propio, nuestra Capital ya convive en el presente con muchos problemas estructurales como la escasez del agua, la movilidad urbana, los residuos sólidos, la contaminación de aire, inseguridad, falta de oportunidades laborales, etc. 
 
Sin embargo no podemos permitir que resolver el presente nos consuma. O como decimos en planeación estratégica, no debemos darnos el lujo de “que lo urgente se coma lo importante”.
 
Cuando hablamos de planear hacia el futuro no hay respuestas definitivas sobre lo que tendremos que enfrentar en 20 o 30 años. 
 
Iniciando el último trimestre del año 2023, instrumentos como la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030 de la ONU, ya se quedan cortos como referencias para realizar ejercicios prospectivos para nuestro futuro común.
 
Es necesario incorporar a la discusión el plantemiento de distintas hipotesis y horizontes. También estudiar y atraer las tendencias que puedan ser consideradas dentro de un modelo propio. 
 
Ya no podemos seguir empantanados en discusiones estériles por tratar de imponer una razón. En el tiempo presente, esto ya no se trata de un problema político, sino de supervivencia. 
 
Sería un gran error arruinar el presente, recordando un pasado que ya no tiene futuro 
 
En #HaciendoCiudad la pregunta pertinente sigue siendo la misma: ¿cómo deseamos vivir?
 
#HaciendoCiudad
#InteligenciaProspectiva
#DiseñoDelMañana



HACIENDO CIUDAD: Inteligencia Prospectiva: entre el presente y el futuro


por Rodrigo Enrique Martínez Nieto | 16 de Octubre de 2023

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