lunes, 18 de julio de 2022

"Ciudad Creativa" | Columna 22 Haciendo Ciudad

 


En el episodio no. 11 del Podcast #HaciendoCiudad, pude conversar con el Doctor Emeterio Guevara Ramos, un académico y consultor con larga trayectoría en temas de desarrollo económico y urbanismo.




Durante la plática tocamos el tema del modelo de ciudad conocido como “Ciudad Creativa”,  me gustaría profundizar más en este concepto ya que considero que existe una riqueza importante que pudiera ser aprovechable para una ciudad con las características espaciales  y arquitectónicas, pero, sobre todo, con el potencial cultural que existe en Guanajuato Capital

El concepto de Ciudad Creativa busca conciliar dos tendencias que parecen distantes y distintas: lo urbanístico y material con lo simbólico, social y discursivo. Es decir, los procesos de  transformación que impulsan el desarrollo inmobiliario y el uso de la tierra con fines económicos con las formas y modos de vida: ordenar, relacionarse y habitar el espacio.



Acuñado por el urbanista británico Charles Landry (2008), propone que la ciudad se convierta en un epicentro para las economías creativas y culturales.

Para ello, se debe promover el pensamiento creativo a través de una visión común y una  planeación estratégica con fechas, responsables, fases y recursos, para enfatizar la importancia de las artes y la cultura dentro del contexto urbano.

(TED Talk/ Charles Landry: The Creative City: past, present, and future 


 ¿Qué se logra con esto?

Landry, en su libroThe Creative City: A Toolkit for Urban Innovators”, reconoce que la creatividad no es un ejercicio exclusivo de los artistas, ya que en realidad es una cualidad inherente a cualquier persona independientemente de su nivel de estudios o el campo profesional en el que se desenvuelva: turismo, docencia, política, seguridad, etc.

Por tanto, el pensamiento creativo requiere un ejercicio fundamental: tener la mente abierta y escuchar a la gente. Landry dice: “la ciudad es un organismo vivo, con sus diferencias de opinión o culturales. Y una Ciudad Creativa permite aunar toda esa complejidad para poner a trabajar juntos a individuos, organizaciones, políticos, en una atmósfera y cultura creativa, para aprovechar el potencial y realización de las personas, acercar colectividades”

En este punto, es importante distinguir que cuando se habla de creatividad no necesariamente implica que todo sea nuevo, sino en la amplitud y flexibilidad para visualizar posibilidades. Muchas veces lo más innovador es permitir que las cosas permanezcan igual y lo que cambia es la manera en que se convive con el entorno.  

En una Ciudad Creativa la riqueza del ambiente se compone por la diversidad de su comunidad a través de la creatividad de sus moradores y la clave reside en la interacción de éstos con el lugar.  Como refiere otro autor de esta corriente, Richard Florida, se  trata de conformar una personalidad colectiva en una región determinada que define lo que se puede atraer, satisfacer y conservar (2005).

Actualmente hablar de ciudades que son capital cultural se ha convertido más en una estrategia de marketing que en una política que incentive la cultura local. En otras palabras, una campaña permanente para competir y mostrarse al mundo, atraer visitantes y nuevos residentes que generen flujos de capital a la economía local a través de marcas asociadas a una imagen.

En nuestra Capital, “ser el destino cultural de México, lo que repercute de manera positiva en todos los elementos propios de la ciudad”, es el primer enunciado del Programa de Gobierno Municipal al 2024. Como se advierte se pone de manifiesto que la prospectiva actual se alinea a los elementos del branding cultural donde el patrimonio y los productos artísticos son commodities que se utilizan en la búsqueda de promover lugares y experiencias que generen economías.

El modelo de Ciudad Creativa no se pelea con estas posibilidades sino que las incorpora en una visión más amplia donde la cultura y el turismo son motores de la economía, en efecto. Pero, también cumplen un rol de desarrollo a través de conciliar planes de transformación que graviten con el fin de crear valor para los residentes. La ciencia, el arte, el diseño, el entretenimiento, la informática, se unen para construir una identidad, un carácter con la que los habitantes se sientan cómodos de interactuar.

Se puede consultar casos de éxito como Manises en Valencia, ESPAÑA, ligada a la artesanía popular; la industria gastronómica en Lima, PERÚ; o las villas creativas de Santos, en BRASIL.

UNESCO Creative Cities Network 

Para ello es necesario repensar y regenerar la vida urbana vinculada a revalorar el ocio, el esparcimiento, la convivencia, los estímulos estéticos y culturales, que se sitúan en el mismo nivel que los objetos, los productos y el patrimonio tangible.

En tiempos inciertos e impredecibles, la inestabilidad saca el lado más primitivo de mucha gente, señala Landry. Por tanto, para vivir de una manera diferente, requerimos liderazgos creativos también. Una Ciudad Creativa requiere un cambio en el paradigma del liderazgo tradicional. Pasar de quien tiene más poder o monopoliza el control, a uno que inspire, enseñe y sea una influencia para consolidar esfuerzos colectivos, aunar fuerzas y participar en el diseño de la ciudad para todos.

En esta filosofía no es posible tener una sola visión para un proyecto único, sino que cada sitio, dependiendo de su contexto, deberá generar su compromiso con una misión común.

Dice Landry: “creo que la gente que tiene ideas y se permite dejarse guiar por esa energía y escucha, se compromete porque ven posibilidades”.

La ciudad es una energía colectiva. Por lo que no importa tanto el tamaño o cuántas personas viven en un lugar, sino cómo desean vivir.

HACIENDO CIUDAD: Ciudad Creativa | por Rodrigo Enrique Martínez Nieto

17 de Julio de 2022


1 comentario:

  1. Me pareció excelente el tema, me genera múltiples reflexiones, gracias por compartirlo.

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