domingo, 23 de enero de 2022

"Servicios Públicos Municipales" | Columna 3

 




E
n días pasados se presentó el cambio de titular en la Dirección General de Servicios Públicos que es el área responsable del manejo integral de los residuos, la conservación de las áreas verdes, rastro, panteones, mercados, alumbrado público y mantenimiento de la Ciudad (Reglamento Orgánico de la Administración Pública de Guanajuato, 2019).

La calidad de vida de una localidad está directamente relacionada con la calidad de los servicios que los ciudadanos reciben, por lo que esta área resulta fundamental para el bienestar de una comunidad que es pujante, crítica y deseosa de percibir los beneficios de sus contribuciones para la mejora de su entorno.

Además, plantear un nuevo modelo de ciudad, implica atender las necesidades presentes desde una perspectiva de desarrollo urbano sostenible (sin comprometer las capacidades futuras).

Para el año 2022, el presupuesto de Egresos Municipal autorizado para la Dirección General de Servicios Públicos considera un incremento en total de 0.75% ($32, 361), comparado con el 2021. Si lo vemos por cada unidad que compone la Dirección: Servicios Básicos recibe un aumento del 0.05%; Servicios Complementarios aumentó 1.7%; y Alumbrado Público tuvo una disminución de -24%.

Atendiendo que la inflación del último trimestre del 2021 fue de 7.37%, y las expectativas son que para este 2022 difícilmente bajará del 4%; en realidad la capacidad financiera del área se verá muy disminuida.

También es real que uno de los problemas estructurales más importantes de la Capital es la gestión de los residuos sólidos. Esto es, la recolección, control, aprovechamiento y disposición final de la basura, cuyo manejo inadecuado genera no solo una imagen desagradable de nuestro ambiente, sino la contaminación del suelo, el agua y el aire.

Por eso importante que comencemos a proponer soluciones integrales para mejorar la calidad, pero también la pertinencia económica, institucional y social de los servicios municipales.

No es realista pensar que, con el cambio de una persona por competente que ésta sea, se resolverán los problemas; especialmente sino se cuenta con la infraestructura, los recursos económicos, tecnológicos, capital humano y herramientas de trabajo necesarios para responder de manera eficiente a las crecientes demandas sociales y que terminan trasladándose como costos adicionales para los ciudadanos.

Una Ciudad Resiliente debe plantear nuevos paradigmas para abordar los problemas a través del aprendizaje de las experiencias pasadas. Esto es, dejar de ver cada uno de los servicios públicos de manera aislada, como si estos no estuvieran interconectados.

La intención de la Agenda de Objetivos de Desarrollo Sostenible es esa: visibilizar los impactos de cada acción u omisión de los individuos y las comunidades que conforman.

El dejar hacer, dejar pasar tiene consecuencias.

Por ejemplo, tenemos el caso de la recolección de basura, que se concentra en su recolección, pero no en su tratamiento, ya que solo contempla el traslado a otro espacio donde no se ve (el Relleno Sanitario Municipal), pero sigue igualmente contaminando.

Una mejor recolección cumple con una primera función estética de imagen urbana, pero en realidad no resuelve el problema de fondo.

Está también la falta de cuidado por parte de lo usuarios de los parques y jardines públicos, mercados sin regulación moderna y eficaz, panteones que se hacen viejos, múltiples espacios públicos que requieren iluminación, y un largo etc.

Para atender todas estas problemáticas se requiere de una visión integradora, creatividad e innovación, donde sería deseable la máxima participación de la sociedad civil con propuestas creativas, originales y excitantes, para abordar en conjunto la complejidad de los fenómenos que surgen de las necesidades del espacio común.

La cultura popular atribuye al profesor Einstein la idea de que es una locura esperar resultados diferentes haciendo lo mismo”.

¿Por qué no pensar desde la parte institucional en nuevos modelos de gestión como la figura de City Manager o Administrador Municipal, que ya se ha ensayado en muchas ciudades del país? Por supuesto haciendo las adaptaciones necesarias a la realidad local.

Esta figura tiene como finalidad separar la parte de la gestión de los intereses políticos, y garantizar que la operación no pierde efectividad por temas de agenda.

Inclusive, pilotear con dos coordinaciones de Servicios Públicos para la ciudad: una para el Centro Histórico y todas sus dinámicas que implican el cuidado especial del Patrimonio Cultural; y otra para la zona Sur, que concentra ya la mayor cantidad de habitantes y que requiere de estrategias diferentes a las de los callejones y barrios de la Cañada.

Finalmente, la razón de ser de las instituciones del Estado es garantizar el bienestar de su comunidad y crear políticas públicas para atender la calidad de vida de toda la población. Como alguna vez señaló el Alcalde de New York, Fiorello La Guardia: “no hay una manera Republicana ni Demócrata de recoger la basura”.

Y desde el lado del socio-ciudadano, es la oportunidad de empoderarse y comenzar a adoptar los retos públicos para hacerlos propios. Una gran ciudad, requiere grandes ciudadanos.



Columna Semanal | Haciendo Ciudad 

"Servicios Públicos Municipales" por Rodrigo Enrique Martínez Nieto

23 de Enero de 2022

 

 

 

 




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